¿Hay algo más emocionante que ver a los mucho más pequeños escurrirse por la nieve por primera vez? El snowboard es un deporte fantástico para promover el equilibrio, la seguridad y el amor por la naturaleza en los niños. No obstante, para que la experiencia sea divertida y no desepcionante, escoger la tabla adecuada es fundamental.
Si piensas en comprar una tabla de snowboard para niño, no te dejes llevar solo por el dibujo más bonito. En esta guía te enseñamos todo lo que necesitas saber para adivinar con la adquisición.
1. El error más habitual: "Obtener una talla más grande para que le dure"
En la ropa, obtener una talla mucho más es un gran truco. En el snowboard, es un error grave.
Una tabla bastante extendida es pesada, difícil de girar y hará que el niño se caiga mucho más a menudo. Para que un niño aprenda adecuadamente, precisa tener el control total.
La regla de oro:
- Pone la tabla de pie frente al niño.
- El radical de la tabla debe quedar entre el pecho y la barbilla.
- Si el niño es principiante o pesa poco para su estatura, escoge una que le llegue a la altura del pecho. Si ya tiene experiencia, puede acercarse a la barbilla.
2. El peso: El aspecto que varios olvidan
Mucho más que la altura, el peso es lo que realmente flexiona la tabla. Todas las marcas tienen dentro una tabla de pesos en sus informaciones. Asegúrate de que el peso de tu hijo esté dentro del rango recomendado por el desarrollador para ese modelo específico.
3. El perfil de la tabla: ¿Rocker, Camber o Flat?
Para los niños que están empezando, el perfil de la tabla establece qué tan simple será eludir el inquietante "contrarail" (enganchar el canto y caer de cara).
- Rocker (Banana): Es la mejor opción para principiantes. Las puntas están elevadas, lo que facilita los giros y excusa varios fallos.
- Flat (Plana): Ofrece estabilidad y un manejo predecible. Es un buen punto medio.
- Camber (Clásico): Solo sugerida para pequeños con un nivel avanzado que buscan velocidad y precisión.
4. Forma e imagen: Twin Consejo es el sendero
Prácticamente todas las tablas para pequeños son Twin Consejo (simétricas). Esto quiere decir que la tabla es igual por enfrente que por detrás. Esto es ideal por el hecho de que muchos pequeños aún no tienen idea si son "regulares" (pie izquierdo enfrente) o "goofy" (pie derecho enfrente). Una tabla simétrica les deja presenciar en los dos sentidos.
5. La importancia del Flex
Los niños no tienen la fuerza de un adulto para doblar una tabla rígida. De ahí que, las tablas de snowboard infantiles tienen que tener un flex blando (soft). Una tabla flexible tiene una reacción mejor a sus movimientos y les deja maniobrar sin fatigarse exageradamente.
6. ¿Botas y fijaciones?
Si comprarás el equipo completo, asegúrate de que:
- Las fijaciones sean fáciles de utilizar (preferiblemente de solo una carraca para los mucho más pequeños) a fin de que ellos mismos logren ganar autonomía.
- Las botas sean cómodas. No las adquieras demasiado grandes; el talón debe quedar bien sujeto para transmitir el movimiento a la tabla.
7. Diseño: El factor motivación
Una vez que hayas filtrado las opciones por criterios profesionales (talla, flex y perfil), deja que el niño elija el diseño. Si le chifla de qué manera se ve su tabla, va a tener muchas mucho más ganas de subir a la montaña y entrenar.
Conclusión
Obtener la primera tabla de snowboard para un niño es una inversión en su diversión y seguridad. Prioriza siempre una tabla que se ajuste a website su peso y altura actuales, con un perfil rocker para facilitar el aprendizaje.
¿Tienes dudas sobre algún modelo específico? ¡Déjanos un comentario y te ayudaremos a seleccionar la mejor opción para tu pequeño rider!
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